Del #Brexit al #StartUpExit

By julio 25, 2016 Tendencias No Comments
Londres 1

Londres ha sido hasta ahora la ciudad por excelencia para establecer nuevas empresas tecnológicas, las llamadas startups. Siendo además la meca de las empresas financieras, aquellas startups relacionadas con FinTech lo han tenido claro. Para las startups españolas, Londres es, o era, el primer paso en sus políticas de expansión y crecimiento, gracias a la facilidad y flexibilidad que ofrece la regulación empresarial y estatal.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, por lenta que sea, abre la incógnita de quién va a asumir en un futuro próximo la nueva capitalidad del ecosistema “startup”. Una salida de la UE perjudica enormemente la atracción de talento cualificado y de inversores en búsqueda de proyectos innovadores, multiculturales y globales. Frankfurt rápidamente ha tomado ya las riendas de todo aquello que tiene que ver con el mercado financiero y se posiciona como la nueva cuna de las “fintech” pero, ¿y el resto?

Según el informe de EU Startups , Berlin y Paris se perfilan como las “herederas de Londres”. Berlin ofrece talento, multiculturalidad, y es el hogar de Rocket Internet, la mayor aceleradora de startups europeas, pero tiene una cierta rigidez institucional, y un coste de vida muy elevado, especialmente en cuanto a la vivienda. Paris está bien conectada, tiene un buen músculo financiero y apoyo del gobierno al emprendimiento, aunque los impuestos son muy elevados y las leyes laborales muy rígidas, defendidas por sindicatos con mucho poder.

Londres 2

Sin embargo, Barcelona también podría ser una clara receptora de startups hasta ahora radicadas en Londres, ya que ofrecemos talento, las mejores universidades empresariales del mundo, una buena base de empresas de capital riesgo, apoyo municipal con iniciativas tipo Barcelona Activa, una adecuada situación geográfica, la capitalidad mundial del estratégico sector mobile, casos de éxito como King, Wallapop, Typeform… pero ¿qué nos falta?. Unas instituciones gubernamentales del siglo XXI, con claro apoyo al emprendimiento, agilidad y flexibilidad laboral y fiscal, y estabilidad en el país.

¿Qué ciudad es entonces la llamada a sustituir a Londres como capital europea de las startups tecnológicas? La lógica nos lleva a Dublín: mismo idioma y cultura anglosajona de Londres – lingua franca de los negocios-, un claro apoyo financiero, talento y, sobre todo, ventajas fiscales. Es un mix que funciona. La prueba es enumerar qué empresas tecnológicas tienen en Dublin sus sedes europeas: Apple, Google, y Facebook, entre otras.

Se abren las apuestas. Esperemos que Barcelona, y también Madrid, secundándola, sepan proponer una oferta atractiva a futuras startups y que el gobierno facilite el camino. Ahora es cuando se presenta la oportunidad.

Imma Folch @ImmaFolch