Reflexión: Consumo y crisis
Es por todos sabido que, en épocas de crisis, el consumo se resiente. En realidad, esto es parte del círculo vicioso en el que se mueve la economía: los bancos no disponen de efectivo, con lo cual no se lo prestan a los ciudadanos y estos, al ver una clara reducción de sus presupuestos, no pueden consumir. Por este motivo, las empresas que venden productos y servicios no consiguen hacerlo, y sus beneficios menguan, transfiriendo menos dinero a los bancos.
No voy a negar que esta es una explicación bastante peregrina del problema económico que nos asola hoy por hoy, pero los datos presentados hace bien poco por GfK a los que se refería hace unos días la publicación Marrón y Blanco no son nada halagüeños. De acuerdo con este estudio, denominado Estudio GfK Clima de Consumo, la intención de las familias para los próximos meses no es otra que reducir aun más los gastos. En este sentido, la previsión es que las familias inviertan en alimentación y limpieza fundamentalmente, aunque estos datos difieren según comunidades autónomas y edad de los hijos, entre muchas otras variables.



